El Consell ha aprobado el Decreto 46/2026, una reforma que modifica de forma importante la regulación de las escuelas de enseñanza artística no formal de Música y Artes Escénicas de la Comunitat Valenciana, con el objetivo de reducir burocracia y adaptar la normativa a la realidad de las sociedades musicales y escuelas municipales.
Entre las novedades más destacadas se encuentra la flexibilización de los requisitos exigidos a los directores de centro y al profesorado, dos de los aspectos que más críticas habían generado desde la entrada en vigor del anterior Decreto 2/2022.
Adiós a las 130 horas obligatorias para directores
Uno de los cambios más relevantes es la eliminación de la obligación de acreditar 130 horas de formación directiva para ejercer como director o directora de una escuela de música no reglada.
La Generalitat reconoce en el propio preámbulo que esta exigencia estaba generando dificultades prácticas a muchas entidades y escuelas para poder mantener o nombrar equipos directivos.
A partir de ahora, seguirá siendo obligatorio que las escuelas cuenten con dirección, pero bastará con:
- disponer de una titulación superior,
- pertenecer al claustro,
- y acreditar formación para el ejercicio de la función directiva, sin establecer ya una carga horaria concreta.
Además, el decreto simplifica la estructura organizativa interna de las escuelas y elimina determinadas figuras y órganos adjuntos de gestión que anteriormente resultaban obligatorios.
Desaparece la obligación de formación pedagógica para docentes
Otro de los cambios más importantes afecta directamente al profesorado.
El nuevo decreto elimina la obligación de que los docentes dispongan de formación pedagógica y didáctica específica acreditada.
La Generalitat justifica esta medida señalando que actualmente dicha exigencia tampoco se requiere en conservatorios profesionales ni en enseñanzas artísticas superiores.
Con esta modificación, las escuelas ganan margen para adaptar sus equipos docentes a las necesidades reales de cada centro y facilitar la incorporación de profesionales del ámbito musical y artístico.
Más autonomía y menos burocracia
La reforma también elimina numerosas obligaciones administrativas y organizativas que habían sido muy cuestionadas por las sociedades musicales:
- planes de mejora obligatorios,
- proyectos de innovación,
- regulación rígida de modalidades formativas,
- parte de la evaluación institucional,
- y diversas exigencias internas de gestión.
El objetivo, según recoge el decreto, es reforzar la autonomía de las escuelas y facilitar un modelo educativo más flexible, adaptado a la realidad cultural y social de cada municipio.


