Las empresas ganan seguridad jurídica, pero el debate sobre una futura reforma del sistema sigue abierto.
El Tribunal Supremo ha emitido un fallo de gran relevancia para el mundo empresarial: la indemnización por despido improcedente en España continuará fijada en 33 días de salario por año trabajado, con un límite máximo de 24 mensualidades. Esta resolución despeja dudas sobre posibles incrementos en las compensaciones y refuerza la seguridad jurídica de las compañías.
La Sala de lo Social ha recordado que, conforme al artículo 56 del Estatuto de los Trabajadores, esta es la única compensación que corresponde en los despidos improcedentes. Además, ha aclarado que el Convenio 158 de la OIT no impone indemnizaciones variables o personalizadas, sino que remite a la legislación de cada país. Por tanto, los jueces no pueden otorgar importes adicionales basados en circunstancias específicas de cada caso.
El propio Tribunal Constitucional ya había respaldado esta interpretación, subrayando que es el legislador, y no los tribunales, quien debe establecer los criterios para calcular estas indemnizaciones.
¿Qué implica para las empresas?
- Previsibilidad en los costes laborales: las compañías pueden planificar sin el temor a que un tribunal incremente la indemnización por encima de lo legalmente previsto.
- Seguridad y homogeneidad jurídica: se eliminan discrepancias en los fallos de diferentes tribunales.
- Mayor atención a los procesos internos: cualquier error formal (como una carta mal redactada, plazos incumplidos o falta de pruebas) puede derivar en la obligación de abonar la indemnización completa.
¿Qué deben hacer las empresas ahora?
- Auditar sus procedimientos de despido, asegurando que se ajustan a la normativa y la jurisprudencia vigentes.
- Calcular correctamente las indemnizaciones, incluyendo todos los conceptos salariales fijos, para evitar reclamaciones.
- Considerar acuerdos extrajudiciales, como vía rápida y económica para resolver conflictos.
- Mantenerse atentas a cambios legislativos, ya que el Ministerio de Trabajo ha anunciado su intención de impulsar reformas que podrían modificar este sistema en el futuro.
En definitiva, esta decisión aporta tranquilidad y claridad a las empresas, aunque el panorama laboral podría cambiar en los próximos meses si prosperan las iniciativas legislativas sobre una posible reforma del sistema de despido en España.

